La noche del domingo nueve de abril, el presidente municipal de Puebla, Eduardo Rivera Pérez, inauguró la remodelación del emblemático Paseo Bravo, y aunque luce muy bonita la fuente danzarina, pocos saben que la empresa encargada de la obra incumplió con el contrato.
Según el convenio de prestación de servicios OP/LP022/SMIMP-2022-40482, consultado por una servidora, la Constructora e Inmobiliaria Gaen SA de CV., debió ejecutar la obra en un plazo de 90 días naturales; comenzó el 31 de agosto de 2022 y debió concluir el 28 de noviembre del mismo año; sin embargo, con «bombos y platillos», presumieron el término del proyecto cinco meses después.
Y eso no es todo. El alcalde en turno siempre invierte en este parque que todos los días es visitado por miles de poblanos y poblanas, y para Lalo Rivera no fue la excepción, pues para el rescate del Paseo Bravo pagó 11.8 millones de pesos.
Dinero que sirvió para habilitar la fuente danzarina ubicada sobre la Avenida Reforma entre la 11 y la 13 norte-sur, para el mantenimiento de pisos y jardinería, mobiliario, sanitarios y módulos de venta; así como en la restauración de siete fuentes, y la instalación de luminarias, entre otras acciones.


¿De quién será amigo, Simón Christian Segura Linares?, que aparece como único administrador de dicha empresa en el contrato que, además fue firmado por Edgar Vélez Tirado, como secretario de Infraestructura.
Pues meses después y con un cambio regular del Paseo Bravo, así se inauguró esta obra; nadie dijo nada, es más no hubo explicación sobre los motivos del retraso ni se supo de alguna sanción por el incumplimiento en los tiempos que establece el contrato original. Ni Más Ni Menos.
Hasta entonces…
Ana Celia Lara
@anacelialara
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