El 2020 representa un punto de inflexión y de retos en materia de colaboración a nivel global dada la emergencia y contingencia sanitaria derivada de la pandemia por el COVID, destaca Victorino Morales, director del Museo Urbano Interactivo (MUI).
“Ha obligado a migrar nuestra vida a interacciones más virtuales. Así una serie de transformaciones y nuevas prácticas sociales y culturales en la colaboración son puestas en experimentación a través del proyecto de Residencia COVID”.
El proyecto integra dinámicas virtuales, físicas e híbridas entre expertos en la práctica artística y científica. Conformada por un artista residente y científicos del departamento de Bioingeniería y Ciencias de la región sur del Tecnológico de Monterrey.
“Durante cuatro meses de colaboración, el proyecto ha entretejido relaciones entre la comunidad docente, estudiantil y autores experimentados al producir cruces de conocimiento entre las especialidades del grupo de trabajo, para generar nuevos entendimientos y divulgación de temas críticos relacionados a la pandemia” señala Morales.
La exhibición moldea y presenta una experiencia colaborativa de la memoria y mancha que produjo la epidemia.
“La gráfica y la sonoridad son dos de los productos de esta experimentación artística-científica que rescatan el cruce de la práctica artística de Luis Canseco, nuestro artista residente, y de la científica del Dr. Miguel Ángel Ontiveros, del Dr. Pabel Cervantes y del Dr. Iván Martínez, profesores investigadores de la Escuela de Ingeniería y Ciencias del Tecnológico de Monterrey en la región sur” señala Hugo Díaz, Curador del MUI.
Luis Canseco destaca que “la residencia artística que llevó a cabo en el MUI fue de mucho aprendizaje, una experiencia increíble ya que los intercambios y la forma de cómo se entabla la información y cómo se conecta la gente fue un proceso novedoso, fue una idea maravillosa que surge de cómo conectar con distintas posibilidades”.
El objetivo es hacer que el público explore y experimente la mancha y memoria que ha dejado la epidemia COVID en la sociedad, a través de ejercicios colaborativos diseñados bajos dos productos que generó la residencia: Memoria sonora y memoria gráfica.
