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jueves, abril 16, 2026

TRABAJA BUAP PARA LA CONSERVACIÓN DE ENCINOS EN MÉXICO Y AMÉRICA CENTRAL

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Por su parte, el Jardín Botánico Universitario de la BUAP alberga 65 especies de encinos, varias amenazadas o en peligro de extinción; con ello tiene la colección de encinos más importante del país y de América Latina. La institución consciente de su compromiso por conservar y propagar en mayor cantidad a este importante género, lleva a cabo diversas estrategias para prevenir su extinción, mediante su investigación, manejo sostenible y conservación.

Al respecto, Allen J. Coombes, curador de colecciones científicas de este espacio universitario e integrante del Consorcio Global para la Conservación de Quercus (GCCO por sus siglas en inglés) de Norteamérica, especificó que, dado que la mayoría de los jardines botánicos no pueden mantener números tan grandes de individuos por especie, lo ideal es crear colecciones distribuidas o “metacolecciones”; es decir, repartir los individuos entre varios jardines para optimizar su conservación.

“Como el Jardín Botánico no es tan grande, no es posible tener el número adecuado de plantas necesarias para su preservación. Por eso, establecemos colaboraciones para cultivar la misma especie en diferentes jardines de México y América Central”, comentó.

Derivado de este trabajo en 2020 se publicó el libro Manual para la propagación de Quercus: Una guía fácil y rápida para cultivar encinos en México y América Central, editado por Maricela Rodríguez Acosta y Allen J. Coombes. Este material gráfico es de utilidad para enseñar a las personas que viven en el campo cómo propagar las especies, detalló el curador.

Conservación digital

Para documentar la colección de encinos y otras plantas de la colección viva del Jardín Botánico Universitario, el maestro Allen Coombes indicó que desde hace cinco años se realizan escaneos de las hojas, flores y corteza de cada planta. Este proceso realizado principalmente por voluntarios, que incluye escanear y registrar cada ejemplar, permite construir una base de datos para asegurar el conocimiento sobre la biodiversidad.

El escaneo de la colección viva se considera una labor de suma relevancia, ya que con ello es posible visualizar el cambio y evolución de las especies; además de su desarrollo frente a enfermedades, plagas y su reacción ante cambios climáticos en ciertas zonas a lo largo del tiempo.

Esta información está disponible en el portal de la Red de Herbarios Mexicanos, herramienta en la cual es posible visualizar datos e imágenes de especímenes, observaciones de campo, inventarios de especies, fotografías de campo, información taxonómica y datos de la distribución de especies.

“Para nosotros como investigadores esta información es de utilidad, porque no necesitamos acudir directamente a los herbarios y consultar el ejemplar en cuestión, acción que dañaría a los mismos”, puntualizó el maestro Allen Coombes.


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Por su parte, el Jardín Botánico Universitario de la BUAP alberga 65 especies de encinos, varias amenazadas o en peligro de extinción; con ello tiene la colección de encinos más importante del país y de América Latina. La institución consciente de su compromiso por conservar y propagar en mayor cantidad a este importante género, lleva a cabo diversas estrategias para prevenir su extinción, mediante su investigación, manejo sostenible y conservación.

Al respecto, Allen J. Coombes, curador de colecciones científicas de este espacio universitario e integrante del Consorcio Global para la Conservación de Quercus (GCCO por sus siglas en inglés) de Norteamérica, especificó que, dado que la mayoría de los jardines botánicos no pueden mantener números tan grandes de individuos por especie, lo ideal es crear colecciones distribuidas o “metacolecciones”; es decir, repartir los individuos entre varios jardines para optimizar su conservación.

“Como el Jardín Botánico no es tan grande, no es posible tener el número adecuado de plantas necesarias para su preservación. Por eso, establecemos colaboraciones para cultivar la misma especie en diferentes jardines de México y América Central”, comentó.

Derivado de este trabajo en 2020 se publicó el libro Manual para la propagación de Quercus: Una guía fácil y rápida para cultivar encinos en México y América Central, editado por Maricela Rodríguez Acosta y Allen J. Coombes. Este material gráfico es de utilidad para enseñar a las personas que viven en el campo cómo propagar las especies, detalló el curador.

Conservación digital

Para documentar la colección de encinos y otras plantas de la colección viva del Jardín Botánico Universitario, el maestro Allen Coombes indicó que desde hace cinco años se realizan escaneos de las hojas, flores y corteza de cada planta. Este proceso realizado principalmente por voluntarios, que incluye escanear y registrar cada ejemplar, permite construir una base de datos para asegurar el conocimiento sobre la biodiversidad.

El escaneo de la colección viva se considera una labor de suma relevancia, ya que con ello es posible visualizar el cambio y evolución de las especies; además de su desarrollo frente a enfermedades, plagas y su reacción ante cambios climáticos en ciertas zonas a lo largo del tiempo.

Esta información está disponible en el portal de la Red de Herbarios Mexicanos, herramienta en la cual es posible visualizar datos e imágenes de especímenes, observaciones de campo, inventarios de especies, fotografías de campo, información taxonómica y datos de la distribución de especies.

“Para nosotros como investigadores esta información es de utilidad, porque no necesitamos acudir directamente a los herbarios y consultar el ejemplar en cuestión, acción que dañaría a los mismos”, puntualizó el maestro Allen Coombes.


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