La contingencia que vive Puebla por la caída de ceniza del Popocatépetl hizo que se suspendiera la verbena popular de la fiesta patronal en honor a la Virgen de la Luz, es decir no hubo puestos de antojitos ni actividades culturales mucho menos deportivas, como tradicionalmente se realizaban en el templo ubicado en la 2 oriente y la 14 norte.
Sin embargo, al ser una de las fiestas patronales más arraigas de la ciudad de Puebla, las celebraciones religiosas sí se llevaron a cabo con normalidad y respetando protocolos sanitarios.
“Es una lástima porque cada año recibimos y estamos con la virgen y pues se hace triste por no tener esas tradiciones de muchos años una lástima, pero aquí estamos, aunque nos falte eso, pero aquí estamos con la devoción de siempre”, dijo Lidia, católica.
La familia Cortés del barrio de la luz lleva 10 años colocando las alfombras de aserrín que abarcaban prácticamente toda la calle, ahora solo fueron pequeños tapetes que pudieron apreciarse en la entrada al templo católico.
“Claro se hace más grande abarcaba la mitad de calle para que puedan apreciarla ahorita pues cambiaron todo por la contingencia entonces nada más se abarcó un carril”, comentó Angélica Cortés.
A petición del párroco, este año los tapetes llevan el mensaje del respeto a la vida desde la concepción.
“En esta ocasión el padre nos dijo que quería un tema en especial que es lo del aborto, entonces no sé si se llegue a apreciar, pero son unos fetitos que van ahí entonces es contra el aborto”, dijo la creadora de los tapetes de aserrín.
