Las calles del Centro Histórico de Puebla fueron nuevamente el escenario de la Procesión de Viernes Santo, el evento religioso más importante de América Latina, que este 2026 logró reunir a más de 195 mil fieles, consolidándose como un referente de devoción y cultura.
Desde tempranas horas, turistas y locales se dieron cita en el primer cuadro de la capital poblana para acompañar el recorrido encabezado por el arzobispo Víctor Sánchez Espinosa, quien guio la marcha con un mensaje centrado en la esperanza y la reconstrucción del tejido social.
El evento contó con la participación de siete imágenes emblemáticas, que despertaron gran fervor entre los asistentes:
Santo Niño Doctor de Tepeaca
Señor de las Maravillas
Virgen de los Dolores
Virgen de la Soledad
Jesús Nazareno
Señor de las Tres Caídas de Analco
Jesús de la Misericordia
La cifra de 195 mil asistentes reafirma que este evento es un motor clave para el turismo religioso en Puebla. La organización impecable del recorrido, que atraviesa los puntos más emblemáticos del Centro Histórico, permitió que miles de personas vivieran una jornada marcada por la solemnidad, el respeto y una notable afluencia que superó las expectativas del presente año.
Con esta edición, la capital poblana reafirma su posición como el epicentro de las tradiciones de Semana Santa en el continente, combinando la fe, la historia y la identidad de un pueblo que se mantiene unido en torno a sus tradiciones.
