Por increíble que parezca, nada ni nadie detiene la guerra entre la presidenta municipal de Puebla, Claudia Rivera Vivanco y el gobernador Miguel Barbosa Huerta.
Y mientras el estado vive el momento más crítico de la pandemia por el Covid19, las declaraciones arrecian entre ambos gobernantes, emanados de Morena.
¿Quién le cree a Lourdes Rosales? fue una de las respuestas que dio el mandatario estatal al ser cuestionado sobre los resultados que dieron a conocer las autoridades municipales sobre el decremento del 34 por ciento en la inseguridad en Puebla capital.
Pero la crítica fue más allá, el gobernador dijo que la policía municipal sólo detiene a «borrachitos» pues ninguno de los 400 detenidos tienen un proceso de judicialización.
En fin…
Barbosa Huerta aprovechó la conferencia matutina para resaltar que su administración sí está trabajando para regresar la paz a las y los poblanos, y puso de ejemplo a los 11 presuntos delincuentes detenidos el fin de semana en distintos municipios.
Este divorcio político sólo se había visto en aquellos tiempos cuando Rafael Moreno Valle era gobernador de Puebla y Eduardo Rivera, presidente municipal.
Parece que la relación Barbosa-Vivanco está más que perdida…
Que nadie logrará una reconciliación…
Pues ¿Qué le hizo la alcaldesa al gobernador?
Hoy lo que menos queremos es tener gobernantes divorciados, lo ideal es la unidad para salir avantes de este problema de salud pública y de seguir combatiendo la inseguridad. Ni Más Ni Menos.
Hasta entonces…
Ana Celia Lara
anacelialara@hotmail.com
