Si usted querido lector ya se infectó del virus SARSCov2 esto le interesa, y si no, le servirá para reflexionar sobre el dolor que han vivido y están viviendo miles de familias poblanas por este terrible virus.
En 18 meses de pandemia, 113,570 personas han dado positivo al Covid-19 y 14,571 murieron de forma repentina por Coronavirus.
Estas son las cifras que arroja el reporte epidemiológico de la Secretaría de Salud del estado de Puebla.
Pero, déjeme decirles que más allá de los números oficiales, hay otra estadística que no se registra y que es una cruel realidad.
Hay muchas personas que no cuentan con seguridad social, es decir que no tienen IMSS ni ISSSTE mucho menos ISSSTEP.
El dolor, la desesperación y el temor de morir llevó a muchas familias a actuar de inmediato ante los primeros síntomas, y acuden a consultorios privados en lugar de los hospitales Covid.
Muchos lo hicieron por economía y prontitud, unos más prefirieron acudir a sus clínicas y otros a los grandes hospitales que también cuentan con unidades Covid.
En su momento los médicos privados solicitaron la vacuna anticovid porque ellos estaban recibiendo a los primeros pacientes en medio de la incertidumbre por esta nueva enfermedad.
Es así que las personas se quedaron con los médicos privados, y son ellos quienes han tenido que aprender conforme a la evolución del Coronavirus; poco a poco fueron determinando el tratamiento a seguir dependiendo de la sintomatología, consultan a sus pacientes cada tres días y ellos son los otros héroes de capa blanca también de la primera línea de combate que están salvando vidas y que ninguna autoridad reconoce.
Es así que muchas personas pusieron su esperanza y su fe en ellos.
En manos de estos otros héroes, muchas personas la libraron y hoy están realizando sus actividades cotidianas, y ellos no forman parte de las estadísticas oficiales, ellos son los otros enfermos que se curaron con los médicos privados, sí, con ellos, que también arriesgan su vida y la de su familia, sí, ellos cuya convicción hoy los tiene detrás de un escritorio de un consultorio, recetando y conociendo las reacciones de cada uno de sus pacientes.
Así que un merecido reconocimiento a los médicos particulares, por su esfuerzo, dedicación y empeño incansable en esta pandemia, ellos también son los salvadores de este mundo. Ni Más Ni Menos.
Hasta entonces…
Ana Celia Lara
anacelialara@hotmail.com
@anacelialara
