En el año 2020 cuando Brenda tenía 6 meses de embarazo le diagnosticaron insuficiencia renal.
Su bebé nació sana; sin embargo, la salud se complicó un año después y pensó lo peor.
“Piensas lo peor porque es una enfermedad desgastante, es una enfermedad económicamente cara yo dije ya no voy a salir de esta”, dijo.
Alrededor de año 8 meses estuvo en proceso de hemodiálisis y necesitaba un riñón. Comenzó con el protocolo y la sorpresa fue que su esposo Julio resultó compatible, quien no dudó en regalarle vida.
“Es una gran decisión tanto para mí como para mi familia para ella que es mi familia es mi esposa y la verdad fue un proceso difícil al principio y al hospital y llevarla a las hemodiálisis”, comentó.
En diciembre de 2022 fueron trasplantados con éxito; desde ese momento algo más que el amor los une y viven para su pequeña hija.
“Ahora llevamos dos años y medio de trasplante nos cambia la vida yo regreso a mi vida laboral tenemos una niña a la cual disfruto más convivo con ella”, destacó Brenda.
“Sigan donen que la verdad es un gran regalo de vida para sus familiares y para el que no un gran amigo u otra persona para que siga adelante”, dijo Julio.
En el Hospital de Especialidades de San José del Instituto Mexicano del Seguro Social existen 200 pacientes en espera de un riñón y 13 córneas.
“Los pacientes que tienen un donador vivo se pueden registrar y en cuanto esté su protocolo completo se puede programar para trasplante entonces no hay una lista de espera, pero la lista de esperas para trasplante de donador cadavérico”, dijo Alejandra Domínguez, coordinadora hospitalaria de donación
El Día Mundial del Paciente Trasplantado se celebra cada 6 de junio para generar conciencia que sin donadores no hay trasplantes y sin trasplantes no hay vida.
