DEBEN CONTINUAR PROTOCOLOS DE SEGURIDAD SANITARIA, CON MAYOR RESPONSABILIDAD DE LOS CIUDADANOS

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Los ciudadanos deben concientizarse de que el virus de la Covid-19 llegó para quedarse y por consecuencia, no deben bajar la guardia y relajar las medidas de protección sanitaria ante esta enfermedad en cualquier lugar en donde se encuentren.

La pandemia por COVID-19 no ha concluido, y dado que hasta ahora no existen fármacos que impidan la replicación del SARS-CoV-2, debemos evitar contraer la infección, ayudándonos del equipo de protección personal (cubrebocas y caretas o lentes), manteniendo distancia física, y prevenir las formas graves de la enfermedad mediante la vacunación, enfatizó Rocío Baños Lara, investigadora de la Facultad de Medicina de la UPAEP.

Aunque es una labor difícil, es necesario crear conciencia entre los niños, niñas y adolescentes, de la importancia de seguir manteniendo la sana distancia, así como de no compartir alimentos ni bebidas por el intercambio de saliva que esto implica, subrayó Baños Lara.

Es necesario enseñarles que los cubrebocas deben ajustarse bien para no dejar espacios arriba o a los lados, y que deben cambiarse cuando estén sucios o húmedos; además de que los cubrebocas son prendas de uso personal, por lo que no pueden prestarse si han sido usados. Si les proporcionamos cubrebocas de tela, estos deben ser de triple capa y deben ajustarse bien, igual que los desechables y lavarse diariamente, reiteró Rocío Baños, también directora del Centro de Investigación Oncológica Una Nueva Esperanza-UPAEP.

Para abundar más al respecto, sobre las recomendaciones que se deben seguir, Rocío Baños Lara, nos compartió las siguientes aseveraciones.

Con casi 3 millones de casos confirmados acumulados, casi 250 mil muertes y casi 128 mil casos activos en México, se planea en estos días el regreso presencial a clases (1).

De acuerdo con la Guía de orientación para la reapertura de las escuelas ante COVID-19, actualizada en mayo del 2021, las clases presenciales se reanudarían solamente si el semáforo epidemiológico se encontrara en color verde (2); sin embargo, el día de ayer se anunció que aún en semáforo rojo las clases presenciales deben reiniciarse (3).

Para el regreso,  las instituciones deben haber contemplado los momentos clave establecidos en la guía mencionada anteriormente (previos, durante y posteriores al inicio de clases), y haber ejecutado las intervenciones que aseguran un retorno seguro; entre estas se encuentran: participación de comités de salud escolar, medidas de higiene y uso de equipo de protección personal, aseguramiento de la sana distancia, y cuidado de maestros así como de personal administrativo (2).

En reiteradas ocasiones se ha establecido que el regreso a clases será gradual y voluntario, es decir los padres y madres de familia tienen libre decisión de enviar a sus hijos e hijas a las escuelas.

¿Qué debemos saber para tomar esta decisión?

Los niños, niñas y adolescentes:

Están tan expuestos a la COVID-19 como los adultos, por tanto, tienen riesgo de enfermar y de morir, aunque ciertamente el riesgo de muerte en ellos es menor comparado con el de los adultos (4).

En la mayoría de los menores, la COVID-19 ocurre de forma asintomática (5) por lo que pudieran ser transmisores inadvertidos de la enfermedad.

Algunos presentan secuelas que pueden durar meses (6).

Los menores de 18 años que padecen COVID-19 pueden desarrollar síndrome inflamatorio multisistémico, y/o enfermedad de Kawasaki (7); aunque estas complicaciones no amenazan la vida de los menores, sus consecuencias a largo plazo son desconocidas (8).

¿Cómo prepararnos para regresar a las aulas?

Tanto maestros como personal administrativo en escuelas, papás y mamás, e incluso los mismos alumnos deben:

Promover y vigilar el uso correcto de cubrebocas y de protección ocular en los menores y los jóvenes.

Promover y vigilar el lavado de manos y el uso de desinfectantes cuando no se cuente con agua y jabón, inmediatamente después de tocar objetos potencialmente contaminados.

Vigilar que no se consuman alimentos ni bebidas en la proximidad física de compañeros o maestros, respetando en todo momento la sana distancia (1.5-2 metros).

Evitar lugares concurridos dentro y fuera de las instalaciones educativas.

Si es posible elegir la convivencia al aire libre.

Mantener ventanas abiertas en las aulas, de ser posible.

Cumplir con los protocolos de entrada a las instituciones educativas.

Cumplir con las vacunas que de acuerdo a la edad, corresponden a los menores (vacunas que previenen contra otras enfermedades diferentes a la COVID-19).

Aunque es una labor difícil, es necesario además crear conciencia entre los niños, niñas y adolescentes, de la importancia de seguir manteniendo la sana distancia, así como de no compartir alimentos ni bebidas por el intercambio de saliva que esto implica. Es necesario también enseñarles que los cubrebocas deben ajustarse bien para no dejar espacios arriba o a los lados, y que deben cambiarse cuando estén sucios o húmedos; además que los cubrebocas son prendas de uso personal, por lo que no pueden prestarse si han sido usados. Si les proporcionamos cubrebocas de tela, estos deben ser de triple capa y deben ajustarse bien, igual que los desechables y lavarse diariamente.

La pandemia por COVID-19 no ha concluido, y dado que hasta ahora no existen fármacos que impiden la replicación del SARS-CoV-2, debemos evitar contraer la infección ayudándonos del equipo de protección personal (cubrebocas y caretas o lentes), manteniendo distancia física, y debemos prevenir las formas graves de la enfermedad mediante la vacunación.


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