CLASES COLOR NARANJA

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En medio de la tercera ola de COVID y con cifras récord diarias en contagios, el regreso a clases presenciales es inminente para más de 150 mil maestros y alrededor de 1.8 millones de alumnos en el estado.

No obstante, la decisión de la Secretaría de Educación Pública (SEP) tendrá un futuro incierto debido a diversos factores entre los que destacan infraestructura precaria en las escuelas, efectividad dudosa de la vacuna CanSino aplicada a los docentes y nuevas mutaciones del virus que han afectado a 60 mil 928 menores de edad que tuvieron un diagnóstico positivo en México.

De acuerdo con información del Sistema Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA) a la fecha han fallecido 613 niñas y niños en el país por causa del COVID, cifras que contradicen al Gobierno Federal que afirma que el virus solo afecta a personas mayores.

Los datos son muestra de que el regreso a clases podría representar un riesgo inminente para miles de estudiantes que no se encuentran vacunados y cuya única protección es un documento que deberán firmar los padres de familia, quienes se harán responsables de la salud de sus hijos, a pesar de las deficiencias propias del sistema educativo que maximizan el peligro.

El último informe “La Educación Obligatoria en México” del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) señala que entre las escuelas con rezago social bajo y muy alto las carencias como el agua (13-41 por ciento), drenaje (33-78 por ciento) e internet (56-87 por ciento) son importantes.

Si parte de las medidas fundamentales para combatir el virus son las sanitarias, sin agua será sumamente complicado mantener las manos limpias para evitar contagios, toda vez que el jabón es lo más efectivo.

A todo esto, debemos sumar la posible falta de efectividad de la vacuna que se aplicó a millones de maestros en el país, pues a seis meses de la primera dosis la farmacéutica china CanSino Biologics recomendó una segunda, además, existen muchos padres de familia que no han sido vacunados.

Mientras tanto, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) no puede emitir algún pronunciamiento después de entregarse por completo a los designios del Gobierno mexicano por voluntad propia o por el temor justificado de sus integrantes de perder su plaza docente porque la SEP tiene las claves.

Será cuestión de tiempo para saber si los padres de familia atienden el llamado de las autoridades educativas y a finales de agosto envían a sus hijos a clases presenciales o deciden dejarlos en casa hasta que consideren que existen las condiciones pertinentes para evitar algún contagio, debido a que el semáforo epidemiológico nacional coloca a Puebla en naranja, es decir, en alto riesgo.

@MaritzaMena7


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