La secretaria de Medio Ambiente, Desarrollo Sustentable y Ordenamiento Territorial (SMADSOT), Beatriz Manrique Guevara, reconoció que las tres embarcaciones que se adquirieron en gobiernos anteriores y que presuntamente se compraron a un sobrecosto de 210 millones de pesos, sólo han servido para disminuir olores y mosquitos en la presa de Valsequillo.
La funcionaria estatal reconoció que la tecnología con la que cuentan estos barcos es buena; sin embargo, es insuficiente para un rescate integral de Valsequillo.
Por tanto, destacó que en los municipios de Chignahuapan y Epatlán, así como la presa de Necaxa son los sitios donde podrían ser reubicadas estas embarcaciones.
“Este año llevamos 710 horas de trabajo de los barcos como se les explicó desde el inicio de la administración de estos datos tienen una tecnología de inyección de ozono la tecnología es buena está científicamente probado el tema que el nivel de contaminación y las dimensiones de la presa hace que sea una medida muy cortita para lo que se requiere”, puntualizó la funcionaria estatal.
