Puebla, Pue. Adolfo es uno de los pacientes de la clínica del dolor del Hospital de Traumatología y Ortopedia del IMSS delegación Puebla.
En mayo de este año empezó a sentir dolor en la cintura que lo tuvo inmovilizado casi un mes.
Pero no era cualquier dolor, sentía descargas eléctricas desde la espalda hasta los pies.
A pesar de acudir a clínicas privadas, su estado de salud no mejoraba, al contrario el malestar aumentaba al grado que comenzó a perder movilidad.
Le diagnosticaron Espondilodicitis infecciosa lo que significa que una bacteria se alojó en la columna cervical, un padecimiento poco común.
La clínica del dolor de este hospital tiene 8 meses funcionando en los que atendido 250 pacientes al día y son más de 10 personas quienes reciben atención médica especializada.
En los tratamientos se emplea la morfina controlada.
“Que esos miedos culturales que en México tenemos se vayan rompiendo poco a poco y no tenemos un infratratamiento al dolor sobre todo al dolor crónico y oncológico” dijo Silvia Vázquez González, anestesióloga del HTO.
